
En un reciente video, el guitarrista de Pink Floyd, Roger Waters, expresó su firme respaldo al gobierno de Nicolás Maduro, calificando a Venezuela como un pueblo «orgulloso, independiente y soberano capaz de arreglárselas solo». Levantando un chupito, brindó con un enérgico «¡Viva Venezuela!» y elogió a Simón Bolívar, destacando su admiración por el país desde 1998.
Este respaldo incondicional de Waters a Maduro no es nuevo, ya que el músico ha utilizado sus plataformas para expresar su activismo en diversas ocasiones, ya sea defendiendo a Palestina o cuestionando el gobierno de Donald Trump. En el video, Waters también sacó un muñeco de Donald Trump, lanzándolo al suelo mientras instaba al presidente estadounidense a levantar las sanciones y a no invadir Venezuela, una «orgullosa nación independiente».
Bajo el hashtag «manos fuera de Venezuela», Waters compartió otro video musical en el mismo escenario, interpretando la canción «We shall overcome» en honor a los «revolucionarios bolivarianos». Sus mensajes a favor del gobierno de Maduro se suman a una serie de publicaciones en redes sociales, donde la semana pasada instó a dejar en paz al pueblo venezolano para que ejerza su «derecho legal a la autodeterminación».
Estos comentarios se dan en un contexto en el que Waters critica el evento del ‘Venezuela Aid Concert’, organizado por el multimillonario Richard Branson para proporcionar ayuda humanitaria al país. Waters desestimó la iniciativa, señalando que no tiene nada que ver con la ayuda humanitaria real y más con los intereses personales de Branson. Además, expresó su preocupación sobre el control de Venezuela, indicando que no se trata de democracia, libertad ni ayuda genuina.
El músico también abordó la situación en Venezuela, refiriéndose a sus amigos en Caracas y desmintiendo la existencia de una guerra civil, violencia, asesinatos, dictadura aparente, encarcelamiento masivo de la oposición o represión de la prensa. Waters planteó la pregunta de si realmente queremos que Venezuela se convierta en otro Irak, Siria o Libia.
El activismo de Roger Waters no se limita a cuestionar la situación en Venezuela; su historial incluye mensajes de protesta en sus conciertos, desde críticas a Trump y políticas de Israel hasta resistencia contra fuerzas policiales militarizadas y neo-fascismo. En enero pasado, Waters también participó en la repatriación de dos niños de Trinidad y Tobago que habían sido llevados a Siria por su padre, miembro del grupo yihadista Daesh, mostrando su compromiso con causas sociales y humanitarias.
